Dicen que la unión hace la fuerza. Dicen que juntos somos más fuertes. Y dicen que ante la diabetes sólo cabe una cosa: hacer piña. Hacerlo para sentirnos acompañados, hacerlo para tener claro que siempre habrá una mano amiga a nuestro lado.

Esto fue lo que se demostró el pasado sábado día 24 de Julio en las jornadas de convivencia organizadas por Adima y la Asociación Sueño Dulce. Pasados estos días toca dar las gracias a:

La Noria por cedernos el espacio,

El Equipo Sanitario del Materno Infantil y la Psicóloga Clínica Esperanza, por hacer posible la formación para las familias.

A Marta Ortega, de Ikigai Educación, por ayudarnos a dinamizar las actividades de los niños y niñas que asistieron.

A la Máquina Imaginaria, por levantarnos de las sillas para jugar y volver a ser niños y niñas.

Y a Lígula Restaurante por encargarse de nuestros almuerzos.

Este tipo de jornadas cumplen una función muy importante de acompañamiento y formación. En ellas las familias de niños/as con diabetes que han tenido un debút reciente pueden aprender sobre la patología y compartir sus experiencias con familias que ya han pasado lo mismo que ellas.

Tal y como nos lo habéis pedido en Septiembre volveremos con más fuerza realizando más convivencias.

Y para aquellas personas que nos preguntaron aquí tenéis el enlace para haceros parte de esta gran familia que es ADIMA.

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